La Paz, 2 de abril de 2026 (MSD/UCOM/096).- Desde el año 2007, cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, con el objetivo de promover la plena realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas autistas, garantizando su participación igualitaria en la sociedad.
El autismo o trastorno del espectro autista (TEA) agrupa un conjunto diverso de afecciones relacionadas con el desarrollo del cerebro y aunque las características pueden detectarse en la primera infancia, a menudo no se diagnostica hasta mucho más tarde.
Las capacidades y necesidades de las personas con autismo varían, muchas pueden tener una vida independiente, pero otras padecen discapacidades graves y requieren apoyo y atención constante.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel global una de cada 127 personas tiene autismo, no obstante algunos estudios denotan una cifra mayor, desconociéndose a la fecha la prevalencia real en muchos países de ingreso bajo.
La evidencia científica disponible indica que existen numerosos factores que condicionan que una persona nazca con autismo; entre ellos están los genéticos y ambientales, edad avanzada de los progenitores, diabetes materna durante el embarazo, exposición prenatal a contaminantes atmosféricos o metales pesados, prematuridad, complicaciones graves en el parto y bajo peso al nacer.
Las personas con autismo tienen los mismos problemas de salud que la población en general; no obstante, pueden ser más vulnerables a padecer enfermedades no transmisibles crónicas debido a factores de riesgo como inactividad física o malas preferencias dietéticas.
Actualmente, la OMS hace una clasificación del trastorno de espectro autista (TEA) basada en el nivel de apoyo necesario:
- Nivel 1: "Requiere apoyo": Deficiencias notables en la comunicación social que causan problemas sin ayuda.
• Nivel 2: "Requiere apoyo sustancial": Deficiencias marcadas en la comunicación social, verbal y no verbal, con limitaciones evidentes.
• Nivel 3: "Requiere apoyo muy sustancial": Deficiencias graves en la comunicación social que provocan limitaciones graves en la vida diaria.
Sin embargo, se puede mencionar la unificación de las condiciones anteriormente separadas bajo el paraguas del TEA que pone énfasis en si el autismo cursa con o sin discapacidad intelectual y con o sin deterioro del lenguaje funcional:
- Autismo clásico (o trastorno autista).
• Síndrome de Asperger (ahora englobado en TEA Nivel 1).
• Trastorno Desintegrativo Infantil.
• Trastorno Generalizado del Desarrollo no especificado (TGD-NE).
Garantizar la participación plena de las personas con TEA en la comunidad no es solo una meta de salud pública, sino un paso fundamental hacia la consolidación de un país con igualdad de oportunidades para todos.
En este Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el Ministerio de Salud y Deportes se suma al llamado global por una sociedad más inclusiva. Más allá del diagnóstico clínico, el desafío radica en construir entornos empáticos donde la neurodiversidad sea respetada.















