La Paz, 8 de septiembre de 2026 (MSD/UCOM/416).- En el marco del Día Mundial de la Fisioterapia, fecha establecida por World Physiotherapy, el Ministerio de Salud y Deportes reconoce el rol técnico, científico y social de las y los profesionales fisioterapeutas y kinesiólogos en el fortalecimiento de la capacidad funcional de la población.
Para esta gestión, la agenda global enfatiza el papel clave de la fisioterapia y la actividad física en la prevención, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares (ACV).
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 2.400 millones de personas en el mundo presentan alguna condición de salud que requiere servicios de rehabilitación física. En tanto las cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan que aproximadamente 366 millones de personas en la región necesitan intervención rehabilitadora, experimentando un incremento del 58% en las últimas décadas, debido al envejecimiento poblacional y al aumento de enfermedades no transmisibles (ENT).
La presencia de profesionales en Fisioterapia y Kinesiología en Bolivia constituye un componente fundamental para el fortalecimiento del Sistema Único de Salud (SUS) y para la consolidación de un modelo de atención integral, preventiva, promocional y comunitaria. Estos profesionales desempeñan un rol estratégico en la prevención de la discapacidad, el diagnóstico kinésico funcional, la rehabilitación temprana, la recuperación funcional y la mejora de la calidad de vida de la población, especialmente en grupos vulnerables como niños, personas adultas mayores y Personas con Discapacidad.
La Fisioterapia y Kinesiología no se limita únicamente a la rehabilitación posterior a una lesión o enfermedad, sino que incorpora un enfoque preventivo orientado a la detección temprana de alteraciones del movimiento, trastornos músculo esqueléticos, secuelas neurológicas y factores de riesgo que pueden derivar en limitaciones funcionales. A través de intervenciones oportunas, los profesionales contribuyen a reducir la progresión de la discapacidad, disminuir la demanda de servicios especializados de mayor complejidad y optimizar el uso de los recursos del sistema de salud.
El profesional fisioterapeuta kinesiólogo cumple un rol relevante en la promoción de estilos de vida saludables, la educación en ergonomía, la prevención de lesiones laborales, la actividad física terapéutica y el acompañamiento en procesos de envejecimiento activo. Su participación en equipos multidisciplinarios permite abordar la salud desde una perspectiva integral, coordinando acciones con médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos y otros actores, fortaleciendo la continuidad de la atención y la respuesta a las necesidades de la comunidad.
El propósito del profesional en Fisioterapia y Kinesiología es:
- Promover la salud y el bienestar de las personas y del público/sociedad en general, destacando la importancia de la actividad física y el ejercicio además de facilitar dichas actividades.
- Prevenir impedimentos, limitaciones de actividad, restricciones de participación y discapacidades en las personas que corren el riesgo de tener trastornos de movimiento debido a factores de salud, estresores socioeconómicos, ambientales y propios estilos de vida.
- Proporcionar intervenciones / tratamientos para restaurar la integridad de los sistemas orgánicos esenciales para el movimiento, maximizando la función y la recuperación, minimizar la incapacidad y mejorar la calidad de vida, la vida independiente y la capacidad de trabajo individual y grupal en personas con trastornos de movimiento como resultado de impedimentos, limitaciones de actividad, restricciones de participación y discapacidades.
- Modificar el acceso y las barreras ambientales, domésticas y laborales para asegurar la plena participación en las funciones sociales normales y previstas.
Esta cartera de Estado revalida el ejercicio de la fisioterapia y kinesiología como una herramienta indispensable dentro del sistema público de salud, reafirmando el acceso universal a la salud, garantizando que los pacientes reciban atención oportuna para proteger su capacidad funcional y calidad de vida.
















