La Paz, 04 de septiembre de 2026 (MSD/UCOM/400).- Aunque la fasciolasis puede infectar a cualquier persona expuesta a fuentes de agua o vegetales contaminados, los estudios de campo y tamizajes epidemiológicos señalan impactos diferenciados en la población; por ello, el Ministerio de Salud y Deportes visibiliza el comportamiento de la fasciolasis (Fasciola hepática) en Bolivia, precisando los entornos de transmisión y los grupos poblacionales con mayor susceptibilidad a esta patología.
Los niños, niñas y adultos mayores que habitan en zonas rurales y comunidades lacustres son los más expuestos a la infección debido a las siguientes causas:
- El consumo habitual directo de plantas acuáticas de recolección local como: berros, totora o kora y los hábitos de juego en bofedales o zonas de pastoreo en contacto con caracoles de agua dulce.
- En la etapa aguda y crónica, el parásito provoca dolor abdominal severo, fiebre, vómitos, anemia y desnutrición. A largo plazo, genera daño progresivo en el hígado e inflamación de las vías biliares, lo que compromete gravemente el crecimiento, el rendimiento escolar y la calidad de vida del menor.
- En los adultos mayores, la infección suele ser más compleja y severa debido al envejecimiento natural del sistema inmunológico y la presencia de enfermedades preexistentes.
Las familias dedicadas al pastoreo de ganado ovino, bovino y camélido en zonas de humedales enfrentan un riesgo constante de reinfección ya que al tratarse de una zoonosis, la presencia del parásito no solo afecta la salud de las personas, sino también la de animales de crianza, reduciendo la producción de leche y carne, y afectando la economía familiar.
Para proteger a la población escolar y a las familias de las zonas endémicas, el Ministerio de Salud y Deportes inicia la administración gratuita de Triclabendazol contra la fascioliasis humana, en coordinación con el SEDES La Paz y 20 municipios del Altiplano Norte.
Esta cartera de Estado insta a los padres de familia, maestros y comunarios a permitir la desparasitación preventiva de los niños en los centros de salud y unidades educativas, reforzando simultáneamente las medidas de higiene alimentaria para frenar la propagación del parásito.
















