Santa Cruz de la Sierra, 20 de agosto de 2026 (MSD/UCOM/364).- En el marco del Taller Nacional de Validación de Instrumentos Técnico-Normativos, el Ministerio de Salud y Deportes, a través de un equipo multidisciplinario, instauró mesas de trabajo destinadas a definir los reglamentos para la fortificación de alimentos de consumo masivo.
La responsable de Alimentos Fortificados del Ministerio, Wendy Siderico, destacó que el objetivo es socializar y validar normativas cruciales para combatir la anemia y otras deficiencias nutricionales en la población.
Durante la jornada técnica se validó la normativa para la fortificación de la sal con yodato de potasio, una medida esencial para prevenir trastornos por deficiencia de yodo como el bocio endémico y garantizar el desarrollo cognitivo infantil. Asimismo, se consolidó el reglamento para enriquecer la harina de trigo con sulfato ferroso para combatir la anemia, además de vitaminas del complejo B y ácido fólico, vital para prevenir malformaciones congénitas en gestantes. También se revisó la adición de palmitato de retinol al aceite vegetal, garantizando el aporte de vitamina A para proteger la salud visual y fortalecer el sistema inmunológico.
El desarrollo de estos documentos de carácter biministerial cuenta con la participación del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (INLASA) para las labores de vigilancia, y se trabaja paralelamente con el Viceministerio de Políticas de Industrialización. Tras esta primera validación del sector salud, el proyecto pasará a una mesa técnica con la industria y a la revisión de UDAPE, proyectando una notificación internacional de 180 días para que las empresas comiencen a aplicar de forma obligatoria estas fortificaciones.
Si bien el punto principal de las mesas de trabajo fue la socialización y validación respecto a la fortificación alimentaria, el taller sirvió para consolidar otros instrumentos técnicos y operativos para el Sistema Nacional de Salud. Entre ellos destacan el procedimiento para ejecutar sanciones que fortalezcan la protección de la lactancia materna exclusiva, el manual para estandarizar la dotación del complemento nutricional "Carmelo" con quinua y la presentación de dos nuevos sistemas informáticos orientados al control de calidad de alimentos y a la gestión de complementos nutricionales.
Más allá del trabajo técnico y normativo, la consolidación de estos reglamentos representa un paso transformador hacia una Bolivia con mayor equidad en salud. Garantizar que alimentos básicos y de consumo diario lleven nutrientes esenciales es apostar por un futuro donde cada niño logre un desarrollo cognitivo pleno y cada familia goce de una mejor calidad de vida desde su propia mesa.
















