Beni, 25 de abril de 2026 (MPIS/UCOM/119). – En el Día Mundial de la Malaria, el Ministerio de Salud y Deportes entregó equipos e indumentaria al personal que enfrenta la enfermedad en zonas endémicas del país. La viceministra de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, Roxana Salamanca, encabezó la entrega en Riberalta.
El lote comprende la distribución de 53 microscopios con estabilizadores adquiridos previamente (Bs. 786.219), además de poleras, pantalones y gorras (Bs. 95.896), adquiridos con recursos del Fondo Mundial, a través del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) con el objetivo de fortalecer las capacidades operativas del personal en áreas endémicas en los departamentos de Beni, Pando y el Norte de La Paz.
Durante el acto también se realizó un reconocimiento a la destacada labor de los técnicos quienes han contribuido de manera continua a combatir esta enfermedad por más de 25 años, demostrado un liderazgo sólido en la región de las Américas gracias a la implementación del Plan Estratégico Nacional de Eliminación de la Malaria, alcanzado hitos significativos como:
• Reducción histórica: En las últimas dos décadas, Bolivia ha logrado una disminución sostenida en la transmisión de la malaria. Según datos oficiales, se ha alcanzado una reducción del 86% en la transmisión general, en comparación con los picos epidemiológicos anteriores.
• Mortalidad cero: Desde el año 2014, no se han registrado muertes por malaria. Este logro constituye un testimonio del éxito alcanzado mediante el diagnóstico oportuno y la gratuidad del tratamiento.
Para llegar a estos resultados, se ejecutan acciones integrales que incluyen promoción de la salud, vigilancia epidemiológica, tratamiento y prevención, con las siguientes estrategias principales:
• Acceso oportuno al diagnóstico a través de establecimientos de salud, personal técnico y colaboradores voluntarios especializados en malaria.
• Provisión gratuita de tratamientos a quienes padecen la enfermedad.
• Distribución de mosquiteros en zonas con mayor vulnerabilidad.
• Realización de rociados residuales intradomiciliarios.
• Fomento de la participación comunitaria en la vigilancia y el control, mediante la integración de técnicos de malaria y el trabajo de colaboradores voluntarios capacitados, garantizando acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno.
A nivel global y regional, se cuentan con los siguientes datos:
• 47 países han sido certificados por la OMS como libres de malaria, un incentivo para Bolivia.
• Las muertes han disminuido en un 31% desde 2015, aunque persisten incrementos de casos en zonas específicas por movilidad humana y cambio climático.
• La OMS enfatiza que “nadie debería morir de malaria con las herramientas actuales”, instando a mantener el financiamiento para vacunas, mosquiteros de última generación y tratamientos combinados.
A través del Programa Nacional de Enfermedades Transmitidas por Vectores, el Gobierno ratificó su compromiso con los grupos más expuestos, asegurando la continuidad de intervenciones de control y erradicación con protagonismo comunitario, en línea con el lema global: “Podemos lograrlo, debemos conseguirlo. La malaria cero comienza conmigo”.















